En el marco de la XVII Semana de Teología desde las Mujeres que se desarrolló entre el 22 y el 25 de octubre del año pasado, extraemos aquí el texto que escribió Doris Muñoz, el que fue publicado en la edición de Pastoral Popular de noviembre- diciembre de 2007 (número 307).
Por Doris Muñoz, del Centro Ecuménico Diego de Medellín.
Fue una gran alegría reencontrarnos, abrazarnos y conversar de múltiples cosas. Nada de la riqueza de la vida queda fuera de nuestros encuentros y de algún modo esto marca las metodologías que generan las reflexiones o la construcción teórica de nuestras experiencias teológicas.
Partimos el día lunes con un rito de apertura que tenía como telón de fondo un Jardín. Este jardín tenía colores, formas y aromas, donde se sentía muy especialmente el olor a jazmín y otras bellas flores de la estación. Elegimos la metáfora del jardín para expresar la diversidad de las experiencias y tradiciones, y la imagen de las abejas para representarnos a nosotras como seres que se desplazan y se alimentan de rico néctar y de variedad de flores para producir miel de seductores olores texturas, sabores y colores.
¿Qué se produce en nuestra zona que es tan rico como la miel? Nos preguntamos y esto dio paso para compartir nuestras experiencias. Para decir, que el punto de partida de la reflexión es siempre la práctica de las mujeres y los contextos donde se dan las experiencias de opresión/liberación. En esta ocasión llegaron abejas de distintas regiones de Chile, con una presencia mayoritaria de jardines de la 8º región, pero también de la 7º, de 5º y además de toda la presencia de la región metropolitana, llegó una abejita de Coyhaique!
El primer día lo dedicamos a reflexionar en torno al quehacer teológico de las mujeres de tradición católica. Algunas de las preguntas que nos hicimos y que pedimos que respondieran las panelistas invitadas fueron: ¿qué pasa con las prácticas y reflexiones teológicas que las mujeres creyentes realizan en los distintos espacios? ¿En qué medida son experiencias que mantienen el sistema patriarcal? ¿En qué medida son rupturistas? ¿Se puede decir que hay diferencias cualitativas entre las prácticas de mujeres de tradición protestantes y las católicas? o ¿es el mismo fondo con otras formas? Y quisimos ir un poco más allá al preguntarnos por los supuestos teológicos que subyacen a estas prácticas.
Por nuestra experiencia sabemos que una de las características del movimiento de reflexión teológica feminista es bastante ecuménico, de modo que la separación que hicimos de las experiencias (por tradiciones de iglesias) obedece a una cuestión metodológica, aunque después nos dimos cuenta, que permitió a las panelistas reflexionar acerca de las diferencias que marcan en nuestras vidas dichas tradiciones.
En el panel participaron tres mujeres que trataron de responder a estas preguntas desde sus experiencias y contextos. Nevita González compartió parte de su proceso, desde la perspectiva del quehacer pastoral parroquial en una zona popular de Santiago, Adriana Oyarzún presentó una ponencia que daba cuenta del proceso vivido desde Conferre en Chile y en otras espacios a nivel latinoamericano en relación a la reflexión teológica feminista y, finalmente Loreto Fernández comparte su experiencia de trabajo desde la institución eclesial, en donde trabajó muchos años y desde donde participó en la V Conferencia del CELAM en Aparecida realizada en Mayo de este año.
Y pasó una tarde y amaneció en el jardín el segundo día y vieron las mujeres que era bueno…
Y lo dedicamos a reflexionar sobre el quehacer teológico de las mujeres evangélicas Tres mujeres presentaron sus visiones. Comenzamos con Raquel Riquelme teóloga y pastora de la Iglesia Metodista de Chile, seguimos con Elizabeth Salazar, teóloga evangélica, pastora de la Iglesia Evangélica Pentecostal de Chile (Concepción) y terminamos escuchando la experiencia de la pastora Ernestina Rifo que vive y trabaja en una iglesia en Coronel.
En ambos paneles se compartieron avances de las mujeres en las instituciones eclesiales, producto de esfuerzo y trabajo sostenido, sus logros en cuanto a compartir liderazgos en otros espacios, pero constatamos que, matices más, matices menos, se mantenían las mismas estructuras de poder, y por ende relaciones de exclusión similares, también se mantenían intactas las imágenes, símbolos y estilos de celebración. Esto provoca en las mujeres, que en muchos casos sostienen sus iglesias, mucho dolor, frustración y rabia. Se percibe que en estos espacios aún parece muy lejano un cambio de cosmovisión.
Y pasó una tarde y amaneció en el jardín el tercer día y vieron las mujeres que era bueno…
Este día lo dedicamos a probar de otra miel. Esta vez probamos la miel de las experiencias de mujeres de los jardines fuera de los templos. Escuchamos las experiencias y preguntas de Anna Kok teóloga de tradición católica que nos presentó una visión desde la Teologías feministas críticas desde la tradición católica. Esta abeja pica fuerte y saca ronchas! Pero a la vez compartió una miel que tiene un sabor muy distinto y tiene propiedades sanadoras y restauradoras de la vida, especialmente para las mujeres, pero no sólo para ellas.
Seguimos con Judy Ress, teóloga ecofeminista que nos invitó a mirar el entorno de nuestros jardines al modo como lo hacen los pueblos originarios de la tierra, donde los seres humanos somos una hebra más del gran tejido de la vida. Con esta abejita aprendimos que ecofeminismo es una palabra nueva para nombrar una sabiduría muy antigua. De ahí la invitación a identificarnos con la imagen de la semilla que siempre aguarda el momento propicio para brotar, florecer y dar nuevos frutos y nuevas semillas.
Finalizamos escuchando a Ute Seibert, teóloga feminista de tradición luterana que, a estas alturas de la conversación comparte mucho de lo dicho por las abejas que le precedieron pero que agrega a la reflexión la importancia de las raíces liberadoras de la tradición protestante en un continente mayoritariamente y autoritariamente católico. Ella nos vuelve a conectar con la reflexión teológica que surge desde el cuerpo con un nuevo lenguaje, símbolos y ritos.
Y pasó una tarde y amaneció en el jardín el cuarto día y vieron las mujeres que esta miel era muy, muy buena…participaron activamente compartiendo los tres días en torno a tres cuestiones.
* Qué me resuena, me identifica, me hace sentido?
* Qué me “saca roncha”, me molesta?
* Qué preguntas me surgen después de escuchar estas experiencias?
Y las abejas visitaron otros jardines, se encontraron con otras ideas, compartieron nuevas respuestas, pero sobretodo se quedaron con muchas preguntas…y ahora por cierto hay más sospechas respecto al cómo, a las estrategias que necesitan encontrar para acercarnos cada día más a una vida con menos sufrimiento y exclusión para tantas mujeres, especialmente cuando esa exclusión se hace en nombre de la “voluntad de Dios”. Terminamos nuestro encuentro con una danza con mucho movimiento!! Y todas bailamos, pero cada una lo hizo a su ritmo y con su movimiento…



