Sistematización participativa desde la experiencia para relevar el trabajo hecho por una organización en un proyecto o iniciativa social, usando como sello único el compartir aprendizajes, es la labor que realizó el colectivo Con-spirando durante el 2010. Una propuesta innovadora, que implicó años de preparación, para la elaboración de una matriz y materiales propios de apoyo para lograr un material multimedia, como producto final de la iniciativa, permite visibilización masiva, reconocimiento de la labor hecha, instando al aprendizaje colectivo y la replicabilidad.
Gracias al apoyo de mission 21, el colectivo de mujeres Con-spirando pudo desarrollar durante el 2010 uno de sus más innovadores desafíos: la sistematización de experiencias desde un enfoque integral. Este apoyo les permitió avanzar metodológicamente en la labor que se habían propuesto, luego de tres años de validación de una matriz propia y material de apoyo diverso para capacitación, con la finalidad de lograr un producto audiovisual final que, desde la experiencia de sus propias destinatarias, permite plasmar la labor realizada y los logros obtenidos, además entrega una inmensa posibilidad de aprendizaje y replicabilidad de la iniciativa.
En el año 2010 el equipo de Con-spirando apoyó la sistematización del trabajo realizado por el Servicio Para el Desarrollo y la Educación Comunitaria (SEDEC) -organización que también pertenece a la mesa de mission 21- en dos de sus proyectos: Mujeres del Bio Bio y Prevención de la Violencia Intrafamiliar. “Para realizar este trabajo utilizamos nuestra metodología y su producto final va a ser la sistematización de su experiencia a partir de las decisiones que el equipo de la organización ha definido como objetivo, objeto y eje de dicha sistematización”, explica Josefina Hurtado, co-fundadora de Con-spirando y quien dirigió este proyecto inserto en el proceso de memoria y liderazgo. “Con SEDEC se trabajó desde nuestro modelo de sistematización, recopilando las experiencias de las mujeres, pasando por todos los pasos que requiere el hacer una buena y completa sistematización”, detalla Josefina.
Aprender desde la experiencia
La propuesta de sistematización de Con-spirando parte con la convicción de que podemos aprender de nuestra experiencia, y de la constatación las organizaciones realizan muchas actividades y no se dan el tiempo para pensar en cómo esas actividades están llegando a las personas con quienes se trabaja o qué se va aprendiendo del proceso.
“Cada trabajo de sistematización lo hemos validado siempre con nosotras mismas. Como equipo vivenciamos lo que luego vamos a ofrecer a otras personas”, precisa Josefina Hurtado. En la metodología elaborada por Con-spirando las experiencias de las personas y grupos en sus contextos son el punto de partida de la reflexión. En este sentido, el equipo busca que las personas que quieren trabajar con un grupo en la sistematización de su experiencia, hayan hecho una experiencia previa ellas mismas, para luego trabajar con los materiales de apoyo.
Un logro del trabajo de Con-spirando en esta línea fue instalar en una universidad un curso electivo para compartir este modelo de sistematización con un grupo de estudiantes y afinar la metodología de capacitar en sistematización.
Acompañantes, facilitadoras
En el caso de SEDEC, el trabajo partió con reuniones para conformar un equipo de sistematización, constituido por profesionales y trabajadoras de esta organización, luego se trabajó con destinatarias de los proyectos Mujeres del Bio Bio y Prevención de Violencia Intrafamiliar; se definieron los objetivos y el eje de su sistematización Después de algunas reuniones se convocó a más de 20 personas a una jornada, entre este grupo había mujeres que durante mucho tiempo han estado en relación con SEDEC, incluso desde hace más de 20 años.
“Desde Con-spirando fuimos acompañantes, facilitadoras del proceso y la experiencia, pero las dueñas de aquello que va a salir como producto final son las integrantes de la propia organización”, precisa Josefina, identificando que lo que les interesaba era “mostrar qué pasó con las personas que participaron de estos programas, qué cambió en sus vidas, poder plasmar testimonialmente un antes y un después”. Bajo esta premisa, el producto final debe ser atractivo, innovador y procurar que cuando las personas lo vean, ya sea un texto o un material audiovisual, se interesen en poder participar en los programas que SEDEC, como organización vinculada a la iglesia metodista, ofrece.
Uno de los principios de esta sistematización participativa es que el hacerla es tan importante como el producto final. Lo interesante de este trabajo es la posibilidad de reflexionar a partir de las diferentes experiencias concretas que las personas tienen. Hay un trabajo con la memoria desde lo testimonial. Para ello, aparte de las jornadas, Con-spirando realizó entrevistas al equipo y a las personas que son destinatarias de este proceso. “En el equipo de SEDEC hay personas que pasaron de ser destinatarias a formar parte del equipo ejecutor, transformándose hoy en monitoras, y son ellas las que están capacitando a otras mujeres en sus propias líneas de trabajo, a nosotras como Con-spirado nos interesa ver justamente eso, lo cualitativo que va pasando, en las personas, al tener capacitación en derechos, o contar con ciertos apoyos”, aclara Hurtado, agregando que como colectivo les interesa ir ubicando cómo esta organización, vinculada a la iglesia metodista, aporta al conjunto de la sociedad, a través de proyectos concretos que no están hoy presentes en otras ONGs, pero que la iglesia metodista ha podido continuar gracias al apoyo constante de Mission 21.
Uso de Metáforas
El material educativo Liderazgo y Memoria propone que la sistematización se puede hacer mejor a través del uso de metáforas. Una metáfora permite focalizar los diferentes elementos y la variedad de experiencias que forman parte del proceso que se quiere mirar. En el trabajo con SEDEC, se utilizó la metáfora de Las Espirales, esta imagen de la espiral permite insertar en una espiral de tiempo los hitos significativos que las mujeres fueron identificando en el proceso. Ello ubica al grupo en una dimensión de proceso, su memoria no es una memoria aislada, sino que se inscribe dentro de la experiencia del movimiento de mujeres y del movimiento social surgido en el contexto de dictadura, donde las necesidades de la época hacían oportuno que un programa como éste surgiera.
La sistematización aplicada en la metáfora de Las Espirales permite ver en “este ir dando vuelta” en la espiral, que los contextos van cambiando y se van adaptando a nuevas necesidades y por ello, siempre es importante plantearse, qué se necesita hoy día para seguir trabajando. Esta metáfora también ayuda a excluir información, porque si bien, todo testimonio o experiencia recogida es importante, no cabe todo. “En conjunto con el equipo de SEDEC escogimos 4 hitos, y éstos son los que tienen su contexto, los que tienen su posibilidad de profundización, tienen testimonios, personajes, lideres, y ello, lo vamos a ver reflejado visualmente”, adelanta la profesional de Con-spirando.
Otra metáfora desarrollada por el colectivo es El Ciclo Lunar, que ayuda a hacer un camino que parte con la luna nueva, que ubica al grupo u organización antes de su inicio, conectándose con el contexto y necesidades que le dieron origen; luego, la luna creciente, donde se reconocen los hitos más importantes; continúa con la luna llena, que permite celebrar los principales logros; sigue con la luna menguante, donde la mayor riqueza es, poder detenernos en aquellas dificultades o nudos que para una organización están significando estancamiento o seguir con ciertas prácticas que impiden su crecimiento; para finalmente volver a la luna nueva, que es el momento actual, donde el contexto y nuevas necesidades son las que deben definir el futuro accionar.
Capacitación
“En el 2010, hemos recibido comentarios de otras organizaciones respecto de nuestra sistematización porque nosotras publicamos en la revista Con-spirando nuestra propia experiencia y algunas organizaciones la tomaron y aplicaron. Me enteré que en Talca una organización social tomó la información y nuestra metodología y la aplicaron en su organización, y eso nos parece fantástico”, cuenta Josefina. Sin embargo, dice la profesional que el objetivo de Con-spirando es hacer capacitaciones con la metodología para que se comprendan y realicen todos los pasos y no se aplique implemente unos pasos metodológicos.. Para ello, en noviembre 2010, se capacitó un grupo de para poder trabajar tanto de manera personal como de manera colectiva. Fueron capacitadas en los diferentes pasos de la metodología, y recibieron los documentos y materiales diversos de apoyo. “Ello refleja que una cualidad de Con-spirando es que lo que hacemos no se limita sólo a la entrega de un producto audiovisual, sino que nos interesa que a través de la capacitación queden herramientas instaladas en equipos que luego puedan hacer su trabajo de manera autónoma. En estas capacitaciones entregamos los materiales que hemos validado durante más de veinte años de trabajo con organizaciones. Hoy día contamos con dos CD’s que contienen las series Nuestro Cuerpo - Nuestro Territorio y Liderazgo y Memoria”, aclara Josefina.
La metodología utilizada implica un trabajo corporal y un trabajo desde las emociones, que contempla un encuadre de contención, ya que se trabaja con la memoria. Hacer este proceso de memoria requiere de que los grupos o la institución les entregue los tiempos necesarios, se preparen para que se pueda lograr una escucha activa y se logre sacar toda la emocionalidad. Por ello, el equipo de Con-spirando se ha capacitado en terapia corporal, en técnicas de grupos operativos y psicología social, porque en este trabajo está muy presente la subjetividad, por eso va más allá de lo racional y debe primar el respeto por la experiencia del otro, de la otra. “Este ha sido un trabajo bastante arduo que implica una autocapacitación constante”, precisa Josefina, agregando que “sin duda, el haber hecho desde Con-spirando las sistematizaciones fue una súper buena experiencia, por ello, vamos a continuar trabajando en esa línea, adecuando los materiales a la realidad actual, llevándolo a un lenguaje sencillo y ojalá muchas organizaciones hagan sus propias sistematizaciones de su labor, apropiándose de esta herramienta metodológica, ya sea autónoma o con acompañamiento de otras organizaciones”.
Desafíos para el 2011
Actualmente, el colectivo Con-spirando se encuentra en etapa de planificación, visualizando en donde va a poner la energía en este 2011. Pero cuenta Josefina que “nos pusimos como compromiso para con Mission 21 que todos estos materiales, metodologías y formas de trabajo se conviertan en una malla curricular”, para ello, en conjunto con el Centro Ecuménico Diego de Medellín (CEDM) trabajan en la elaboración de una malla que les permitirá, ya sea hacer una escuela o un diplomado conjunto, viendo que hay una complementariedad de los conocimientos y que realmente juntas ambas organizaciones pueden ofrecer algo realmente potente. Ello va ligado a su clara convicción que deben avanzar hacia la sustentabilidad y estos cursos, diplomados o escuelas puedan ser canalizados a través de universidades, institutos o centros de estudios, traduciéndose en nuevos ingresos.
En el ámbito de la sistematización, si bien aún están en proceso de evaluación y planificación de los próximos pasos a seguir, Josefina es partidaria de sistematizar algo de su propia experiencia como Con-spirando, en forma más amplia, no sólo dentro de la mesa de Mission 21, sino como “un colectivo que dentro de Chile y Latinoamérica está haciendo un aporte desde un feminismo que incluye la espiritualidad, y legitima al ser humano en su integralidad. El mayor desafío es lograr tender puentes entre el feminismo y la dimensión espiritual develando su poder y alcance político”, puntualizó Josefina Hurtado.
Por Pamela Suárez, Periodista, Licenciada en Comunicación Social
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