El Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ) es una organización latinoamericana que nace en 1974 inspirada en los movimientos de Gandhi y Martin Luther King en búsqueda de la superación de la injusticia social. En nuestro país, se constituye en el año 1977 legalmente y desde entonces ha desarrollado diversos proyectos relativos a los derechos humanos, económicos, sociales y culturales que se abocan a temas de infancia, juventud y educación para la consolidación de la democracia.
Alcanzar la No Violencia Activa pareciera fácil en un contexto social donde los recursos económicos alcanzan y donde el trabajo no es precario. Sin embargo, en nuestro país este escenario dista de la realidad de las poblaciones vulnerables en las distintas ciudades de Chile.
La inequidad, la falta de trabajos estables, la ausencia de recursos para satisfacer muchas necesidades básicas de las familias son la mezcla para desarrollar dinámicas de desarrollo humano marcadas por la violencia, la desesperanza y por la rabia, realidad que SERPAJ trata de revertir mediante su intervención y trabajo desarrollado por décadas.
Constructores por La Paz apoyado por Mission 21
Uno de los proyectos emblemáticos de SERPAJ ha sido el de “Constructores por la Paz” que nace en la década de los 80 en plena dictadura militar en el norte del país, específicamente en las poblaciones de Antofagasta donde las mujeres ocuparon un rol fundamental en la organización y defensa de los Derechos Humanos. Desde entonces ha sido apoyada directamente por Mission 21 de Basilea. Fernando Aliaga, Presidente de SERPAJ, recuerda esa época en plena dictadura. “La Misión de Basilea pide tomar contacto con grupos de mujeres de provincia, empezamos en Antofagasta en las poblaciones como Bandera y Balmaceda. Este trabajo fue fundamental producto de la necesidad de acompañar a sectores vulnerables”, destaca.
Cuando el proyecto finaliza en el norte, éste continúa en la Región Metropolitana en poblaciones como La Granja, El Bosque, Puente Alto y La Florida. Actualmente, si bien la iniciativa no se contextualiza en tiempos complejos políticamente, siguen existiendo -en democracia- temas relativos al género y la violencia que no se han podido solucionar y en donde las políticas públicas siguen siendo débiles en muchos aspectos.
Carolina Villar, encargada del proyecto “Constructores por la Paz” en SERPAJ, enfatiza que una de las debilidades en género y violencia hoy es que existe material e información suficiente, pero que lamentablemente no llega a los sectores vulnerables, a los jóvenes ni a las mujeres. “La falta de recursos, los empleos precarios, una mala calidad de vida en general los deja en una situación de doble vulnerabilidad de derechos”, destaca Carolina.
La iniciativa “Constructores Por la Paz” durante el año 2010 abarcó a casi 1.500 personas focalizándose en tres áreas: Desarrollo Humano y Social, Redes y Difusión, Cultura y Ecumenismo.
Violencia en los colegios
En el año 2010, en la línea de Desarrollo Humano y Social, el proyecto se ejecutó en tres colegios de La Granja, El Bosque y La Florida que se encontraban en situación de vulnerabilidad: colegio Teniente Dagoberto Godoy, liceo Marcela Paz y escuela Los Navíos. Durante el año se realizaron talleres semestrales, alcanzando a cerca de 300 escolares.
“Son talleres de formación donde se trabajan temas diversos, de recursos personales, sexualidad y género, identidad, liderazgo positivo, relaciones humanas y fortalecimiento humano sobre la base de los niveles de conflicto que existe”, sostiene Carolina Villar.
En los 10 talleres desarrollados en estos centros educacionales se enfrentaron problemas, esencialmente de bullying o violencia escolar, asimismo se logró formar a algunos alumnos para que cumplieran el rol de líderes para sus compañeros.
Otra línea de trabajo fueron las Redes y Difusión basada en las alianzas con distintas agrupaciones para potenciarse entre sí y aunar esfuerzos y recursos. “Constructores por la Paz” se integra activamente a la Red de Violencia de La Granja, la Mesa Intersectorial del VIH SIDA en El Bosque y en La Florida, a AMERINDIA, al Foro Santiago por la Paz, entre otras agrupaciones. Con todas ellas divulgan información sobre derechos humanos, violencia de género, drogadicción en los jóvenes y VIH- SIDA.
El año pasado en la comuna El Bosque se impulsó la Campaña “Por Ti por Mi No Más Violencia”, la que mediante cartillas, escritas en un lenguaje sencillo, exponía las situaciones de violencia a las que son sometidas muchas mujeres del país de sectores vulnerables como en El Bosque, donde el 70% de los hogares experimenta algún tipo de violencia al interior, según datos obtenidos del Municipio. Un aspecto a considerar en estas campañas es que la información debe ser inclusiva y “menos confrontacional”, destaca Carolina Villar, agregando que esto se debe a que “no es posible anular las creencias de las mujeres y sus valores tradicionales al momento de documentarlas”, destacando que en poblaciones y en el trabajo cara a cara las campañas demasiado directas y duras no son tan efectivas.
En la línea difusión del proyecto existen una serie de actividades fijas que se realizan durante el año y en las que generalmente participan las redes a las que se ha integrado SERPAJ. Por ejemplo, el 19 de mayo se conmemora el “Candlelight” (Luz de Velas), unidos a la Asociación de Organizaciones que trabajan el tema VIH SIDA ASOSIDA. En esta ocasión, se recuerda a las personas que han fallecido por SIDA, el 2010 se reunieron en el Hospital Sótero del Río, comuna de La Florida. El 26 de noviembre, en el mismo hospital, realizaron una feria ciudadana en la que entregaron información, se montó una obra de teatro denominada “Amor con amor se paga” a cargo del director de teatro Facundo Ríos, con cerca de 60 asistentes. Y así suma y sigue. La idea es plegarse a redes de redes para desarrollar un trabajo en alianza con un fuerte componente de intercambio de experiencias, de aportes y metodologías.
Se estima que a través de la integración a redes se llegó a por lo menos 1.127 personas en 2010 a través del proyecto “Constructores Por la Paz”.
Cómo vencer la violencia: formar en cultura de los Derechos Humanos
Siguiendo la línea de trabajo de SERPAJ en el ámbito de los derechos humanos “Constructores por la Paz” se orienta al levantamiento de programas que fomenten la cultura de los Derechos Humanos como un aprendizaje en que las personas deben tomar conciencia de sus propios derechos, lo cual se traduce en una educación para “la paz en libertad”. Así lo refuerza Fernando Aliaga, quien recalca que con ello no “buscan, por ejemplo, levantar algo puntual como una campaña, sino enseñarle a la gente que los derechos son un proceso y que la educación para la paz tiene como objetivo la resolución de conflictos que incorpora las violencias en general, no importando cuál es el gobierno de turno. Los derechos humanos como una formación de educación liberadora que lleva a que cada persona asuma el rol que significa resolver los conflictos”, destaca.
Carolina Villar agrega que, si bien ha habido algunos avances en el marco normativo, con la ley de Violencia Intrafamiliar 2.066, existen muchas falencias en el aprendizaje y toma de conciencia de la población acerca de sus propios derechos. “Hay pasividad en los sectores vulnerables, tienen una desesperanza aprendida, es decir no basta que sepan que existe información y que pueden encontrarla en un lugar, sino que es necesario generar un mecanismo de confianza con los organismos del estado.
“La vulnerabilidad mayor en las poblaciones son los antivalores arraigados en una realidad cotidiana marcada por la violencia, el microtráfico, uso de armas de fuego en los jóvenes que trabajan de noche y no van a estudiar”, destaca Villar.
Lo cultural y ecuménico
El intercambio entre las distintas corrientes religiosas es una constante que ha estado siempre presente en los proyectos impulsados por SERPAJ y apoyados por Mission 21 de Basilea. En la década de los 80, un ecumenismo marcado por el contexto político, en el cual las distintas iglesias se unieron para compartir el dolor. Así lo recuerda Aliaga: “En dictadura nos dimos cuenta que estaban los metodistas, pentecostales, católicos, ortodoxos, etc. Compartíamos entre todas las instituciones un ecumenismo que se apareció ligado a los derechos humanos; un ecumenismo participativo, donde se mezclaba lo valórico y espiritual de cada persona. Compartimos ecumenismo como vivencia espiritual”, destaca.
En la senda ecuménica, cada 24 de marzo las distintas organizaciones afines a SERPAJ conmemoran el día en que falleció Monseñor Oscar Romero, Arzobispo de San Salvador, defensor de los derechos humanos asesinado en 1980. Otro de los hitos históricos es el Día Mundial por la Paz, que se realiza cada 21 de septiembre, donde participan varias organizaciones religiosas y étnicas: mapuche, musulmanas, budistas, católicos, ortodoxos, lideradas por el Grupo Foro Santiago por la Paz.
La conmemoración del golpe militar, cada 11 de septiembre, es una actividad fija y emblemática que se lleva a cabo en las mismas oficinas de SERPAJ de Avenida la Paz de La Florida, donde antes funcionaba el “Nido 18” de tortura. Según la Comisión Valech, este sitio, junto a una veintena que estaban repartidos en Santiago, funcionó entre los años 1975 y 1977; al menos 65 personas desaparecieron allí. “La idea es crear una instancia de celebración que sea positiva, donde el nido del odio se cambie por el nido de amor. Ese día nos expresamos positivamente, elevamos volantines, globos, compartimos una torta”, destaca Fernando Aliaga.
“Creo que a lo largo de todas las experiencias del 11 de septiembre es una de las no ecuménicas con un sentido de espiritualidad cósmica, donde se encuentran comunistas católicos y se rompe el esquema de la Iglesia y se pasa a tener una experiencia en el exilio de lo que son los valores humanistas”, sostiene.
Cabe señalar que la actual sede de SERPAJ pasó a la organización en comodato una vez llegada la democracia para que se levantara allí un centro para niños, niñas y jóvenes en riesgo social.
Becas Mission 21
Durante el año 2010 SERPAJ recibió apoyo financiero para la concreción de una beca grupal y de dos individuales. La primera favoreció a cerca de 86 personas, permitiendo abrir el trabajo de la organización hacia otros ámbitos, ligados a la justicia, como el medioambiente, donde el año pasado SERPAJ participó activamente de la campaña “Patagonia Sin Represas” a través de agrupaciones asentadas en Magallanes.
Las becas individuales, por su lado, tienen como objetivo apoyar en la formación de profesionales y técnicos que carecen de recursos para seguir en la línea de educación por la No Violencia y de los Derechos Humanos. En 2010 se entregaron dos becas: una para Servicio Social en Arica y otra para la carrera de Derecho en Viña del Mar.
El proyecto “Constructores por la Paz” se encuentra en un proceso de reestructuración con el objetivo de renovarse y alcanzar a nuevos grupos, aportando con ello a iniciativas de fortalecimiento de liderazgos.
Reportaje y entrevistas: Marta Péndola, Periodista, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



